Hay una raza de perros autóctona de la Comunidad Valenciana: el “gos rater valencià”.
Es un perro de pequeño tamaño: unos 36 centímetros a la altura de la cruz para los machos y unos 33 centímetros en el caso de las hembras. Y su peso está sobre los 6 kilos (de 4 a 8 kg).
Suele tener un pelaje de tres colores: blanco, negro y marrón.
Ha vivido en estas tierras desde el siglo XVI. Se apreciaba mucho su presencia como perro guardián ya que, a pesar de no ser muy grande, es un perro aguerrido y en cuanto sospecha de algún visitante no ceja en sus ladridos de alerta. Además, siendo un excelente cazador de ratones, ratas y conejos, el gos rater era muy valorado por los huertanos y agricultores, para la vigilancia de sus tierras, cuadras y cobertizos.
Lamentablemente, la única raza canina que podemos considerar alicantina (de todo el País Valenciano, para ser exactos) está en riesgo de extinción, ya que nuestra tradicional huerta prácticamente ha desaparecido entre tanto ladrillo y el hábitat del gos rater valencià está seriamente amenzado. Las características que hacían del rater el perro ideal para la huerta alicantina ya no son tan apreciadas y otras razas ocupan su espacio en la Terreta.