Gabriel Miró (Alicante, 28/7/1879 –Madrid, 27/5/1930) y Azorín (Monóvar, Alicante; 8/6/1873 – Madrid, 2/3/1967) son dos escritores alicantinos que han alcanzado fama mundial. Quizá sólo Miguel Hernández (Orihuela, 30/10/1910 – Alicante, 28/3/1942) ha sido tan conocido como ellos.
Adolfo Bioy Casares, escritor argentino del siglo XX (1914-1999), tuvo a Miró y Azorín como referentes de literatura en su adolescencia –aunque luego cambiara de gustos–. Así se lo hizo saber a Jorge Luis Borges en una conversación mantenida cuando acababan de conocerse; Bioy con apenas diecisiete años y absolutamente desconocido, Borges con 32 y cierta fama a sus espaldas.
Bioy Casares, en un ensayo que escribió para el número especial de los Cahiers de L’Herne (París, 1964), narraba dicha conversación:
Creo que mi amistad con Borges procede de una primera conversación, ocurrida en 1931 ó 32, en el trayecto entre San Isidro y Buenos Aires. Borges era entonces uno de nuestros jóvenes escritores de mayor renombre y yo un muchacho con un libro publicado en secreto y otro con seudónimo. Ante una pregunta sobre mis autores preferidos, tomé la palabra y, desafiando la timidez, que me impedía mantener la sintaxis de una frase entera, emprendí el elogio de la prosa desvaída de un poetastro que dirigía la página literaria de un diario porteño. Quizá para renovar el aire, Borges amplió la pregunta:
—De acuerdo —concedió—, pero fuera de Fulano, ¿a quién admira, en este siglo o en cualquier otro?
—A Gabriel Miró, a Azorín, a James Joyce.
Qué hacer con una respuesta así… Borges dijo algo en el sentido de que sólo en escritores entregados al encanto de la palabra encuentran los jóvenes literatura en cantidad suficiente.
Borges no compartía esas predilecciones; tan sólo aceptaba la inclusión de Joyce en la lista de favoritos, y con muchos miramientos. Pero encontraba justificada la predilección de Bioy en la abundancia verbal de esos autores. A lo largo de los años, Bioy modificó drásticamente su lista de escritores favoritos.
La anécdota la ha contado Alberto Manguel en varias ocasiones. Una de ellas en un artículo publicado en El País, 14/10/2006, titulado: “Memoria inédita de dos escritores“.