El MARQ, Museo Arqueológico Provincial de Alicante, presenta una exposición temporal que finaliza a mediados de febrero (aún quedan unos días), titulada “Pompeya bajo Pompeya”. En ella se muestran los trabajos de investigación de un grupo de arqueólogos de la Comunidad Valenciana en la Casa de Ariadna, una villa pompeyana.
Hasta la Campania se trasladaron miembros del servicio de Investigación Arqueológica Municipal de Valencia, con la participación del MARQ, el Museo de Prehistoria y el Servicio de Investigación Prehistórica de Valencia. Para demostrarnos que el dinero de las subvenciones no lo gastaron en pizzas napolitanas, se exhiben en el Marq algunos objetos rescatados en la Casa Ariadna, y se documenta el proceso investigador de los arqueólogos valencianos allí destacados.
La exposición es atractiva; nada excepcional en el Museo Arqueológico de Alicante: cualquier cosa que haga el Marq merece la pena. Es uno de los museos que mejor presenta su colección, a la que eleva muy por encima de su importancia gracias a su presentación.
Durante la visita descubrí con sorpresa una pieza que no venía de Pompeya, sino de Lucentum (el asentamiento romano de la Albufereta de Alicante): la inscripción funeraria de Publio Fulvio Asclas. ¿Y quién era este señor? Un pompeyano que murió en Lucentum .
La lápida dice exactamente:
P. FVLVIVS ASCLAS POMEPAIANUS ANNORUM XXXII HIC SITUS EST
Que quiere decir:
Aquí yace Publio Fulvio Asclas, natural de Pompeya, de 32 años
La importancia de esta inscripción funeraria de Publio Fulvio Asclas, es que el difunto es un pompeyano; por tanto, es natural de una ciudad que fue destruída por el Vesubio en 79 dC, lo que evidencia que Fulvio vino a Lucentum antes de esa fecha. Es bastante verosímil ya que Asclas es un apellido radicado en el centro de Italia, donde existe documentación que justifica su presencia en aquel periodo. Es el único pompeyano en toda Hispania del que sabemos de su existencia y conocemos por su nombre.